say.art (Javier)
Desde mis días de infancia, plasmaba mi creatividad en los libros de clase, pero mi verdadera travesía artística comenzó en la adolescencia, influido por cómics y más tarde seducido por el mundo del graffiti.
Tras años dedicados a este arte urbano, decidí dar un giro al terminar el bachillerato, embarcándome en estudios de ingeniería en diseño industrial y bellas artes.
En segundo año de carrera, sin preverlo, mi vida tomó un giro inesperado. Experimenté con las máquinas de tatuar mientras desarrollaba un proyecto universitario, descubriendo así una pasión que me cautivó por completo.
Un año de práctica en pieles sintéticas precedió al momento clave: mi primer cliente. Fue entonces cuando supe que mi vocación estaba en convertirme en tatuador.
Durante los primeros dos años, trabajé desde casa, perfeccionando mi arte con amigos y familiares.
El anhelado salto a un estudio de renombre, Sugar Tattoo, marcó una etapa crucial.



























